VACUNAS

PREVENIR ES MEJOR QUE LAMENTAR

“La prevención es primordial”. Frase repetida hasta el cansancio por los Veterinarios. Y es que se necesita que todos los dueños tomen conciencia de la importancia de la desparasitación y vacunación de sus mascotas. Que comprendan que el costo emocional y económico de no hacerlo es mucho mayor. Las mascotas son parte de la familia y deben tener acceso a médico, vacunación y cuidados. Es parte de la Tenencia Responsable, y lo establece la Ley de Protección Animal

Aunque parezca extraño, las vacunas no son un invento de la modernidad. Quizás su aplicación masiva sí, pero las primeras noticias de vacunas son del año 1.000 D.C. y corresponde a la iniciativa de una monja china, que viendo cómo la viruela diezmaba a la población, intentó inocular a las personas sanas con suero de las personas que habían resistido un ataque o que habían sido contagiadas levemente. Los resultados fueron sorprendentes. Ninguno se contagió o sólo hubo ataques leves de la epidemia.

Más tarde en África y en Turquía, mucho antes de extenderse a Europa, se trabajó el concepto de inocular a individuos sanos con sueros de enfermos recuperados, de modo que, ante la ausencia de medicamentos para atacar las pestes, en especial la viruela, se esperaba que la presencia de microorganismos atenuados provocara la creación de anticuerpos por parte de los pacientes. Solo a partir del año 1.721 se empezó a aplicar las vacunas antivariólicas en Europa y luego América. La viruela, peste que azotó África, Europa y América y que produjo gran mortandad entre los seres humanos, fue la fuente de inspiración para la aplicación másiva de vacunas para todas aquellas enfermedades que eventualmente pudiesen ser mortales o incapacitables.

La cultura de la prevención es antigua pero no fue reconocida ni aplicada en Europa hasta el siglo 18. Entonces fue cuando se tomó real conciencia que la prevención es parte importante del bienestar familiar. Posteriormente, ese concepto se empieza a aplicar en los animales domésticos, de granja, ganado y finalmente mascotas.

Los “hermanos menores” nuestro cuidado tienen el derecho a ser protegidos de enfermedades que puedan atacarlos directamente a ellos y con mayor razón de aquellas denominadas zoonóticas, que pudieran transmitir a sus dueños u otros seres humanos, como lo es la hidrofobia (rabia). Preocuparse de la salud de nuestras mascotas es parte de lo que llamamos “Tenencia Responsable” y debe tomarse conciencia que la salud de esos pequeños, es también la nuestra.

Las vacunas no son una protección cien por cien, ni para los seres humanos, pero al estar vacunado, el cuerpo se ha preparado con “anticuerpos” para su defensa y el resultado final siempre ha sido satisfactorio.
¿El costo de una vacunación? Indudablemente que es menor para todos, tanto para humanos como para mascotas, a aquellos que consumen la enfermedad en caso de contagios. Felizmente, el hombre ha asumido con responsabilidad que la Prevención trae consigo mayores beneficios que la Curación.

LA IMPORTANCIA DE UN PLAN DE DESPARASITACIÓN Y VACUNACIÓN DE MASCOTAS

Cuando la familia, en especial los niños, se han encariñado con una mascota, perderla es un trance doloroso, sobre todo para los pequeños que aún no asumen la muerte como parte de la vida. Para evitar este trance, es vital la prevención, a través de la desparasitación y vacunación de tu mascota, para así protegerlas de posibles afecciones que en algunos casos pueden afectar sanitariamente también a la familia.

Cuando recibes por primera vez a tu mascota debes tener claro su historial. Si la compraste, deberán entregarte una cartilla de vacunación y desparasitación firmada por un Médico Veterinario. Ahora bien, de no ser así, es mejor asumir que deberás hacerlo todo para así llevar tu propio control. Si es una adopción, te informarán qué procesos se han llevado a cabo.

Lo primero es llevar a la mascota a tu Médico Veterinario para que revise su estado de salud, te explique el proceso de vacunación y desparasitación, y te oriente en cuanto a la alimentación y cuidados que deberás tener. De esta manera podrás comenzar a llevar su récord completo en la clínica, donde se anoten fechas de nacimiento, visitas al médico, desparasitaciones, vacunas y cualquier otro antecedente importante de tu animalito. La memoria es frágil y la vida de las mascotas también. Ten claro que una mascota es un compromiso por al menos 15 años.

DESPARASITACIÓN. Los animales cuentan con la protección que les da la madre a través del calostro, si la madre está desparasitada la desparasitación del cachorro deberá realizarse sólo unos días antes del destete. Ahora bien, si la madre no está protegida, a las dos semanas de nacido ya debes desparasitar al pequeño (con productos orales). Se repite al mes, para luego tener una periodicidad de unas 4-8 veces al año, en función del riesgo al que está expuesto el animal. Cuando se consideran adultos, este procedimiento puede ser oral o inyectable.

Es importante tener claro que los tratamientos antiparasitarios sólo sirven para eliminar los posibles parásitos existentes en el animal en ese momento, pero no evitan que al poco tiempo puedan volver a infestarse, por lo que tenemos que tener cuidado. Si tenemos más de una mascota, todas deben ser desparasitadas porque el contagio de unos a otros es habitual. Si vas a comprar un medicamento para aplicarlo en tu casa, fíjate bien que sea de amplio espectro, para que abarque muchos tipos de parásitos.

VACUNACIÓN. No debemos olvidar que hay enfermedades en perros y gatos que aún manteniéndolos en el hogar, es factible su contagio, por lo que “todas las mascotas” deben vacunarse.

Entre las enfermedades más frecuentes en las mascotas, y que son prevenibles, tenemos la Parasitosis, la Leptopirosis, la Hidrofobia, el Parvovirus, la Parainfluenza, el Distemper Canino (Moquillo) y la Hepatitis. De ellas, las más riesgosas son la Leptopirosis, por ser una enfermedad zoonótica, es decir de transmisión a los seres humanos y la Hidrofobia o Rabia que suele terminar con la muerte de la mascota y un costoso y doloroso tratamiento para quién es contagiado. Y en muchos casos, la muerte de la persona al no ser tratado oportunamente.

En el caso de los gatos, la Leucemia Felina es una enfermedad prevenible que de no ser así, para la mascota es mortal.

Analizaremos independientemente el caso de las mascotas caninas y las felinas. En todo caso, es fundamental que hasta que el cachorro (de gato o perro) no haya terminado su proceso de vacunación se evite a toda costa que tenga contacto con otros animales o el medio ambiente. No deben salir a la calle o compartir con animales que usted no sepa que están prevenidos correctamente.

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Hay parámetros para su aplicación y eso ocurre a las 6; 9; 12 y 15 semanas de vida (Ver cuadro).

En este período se aplican las vacunas básicas, previa desparasitación interna y coprológico para comprobar que está en condiciones de recibir una vacuna, de lo contrario es mejor esperar a que se recupere. Lo que hay que tener claro es que el proceso de vacunación es inmediato al “destete” de la mascota, que es cuando queda sin la protección que le da la leche materna.

Las vacunas más importantes son la antirrábica, la Multivalente (séxtuple u óctuple según el país) y la Leptopirosis.

Las vacunas denominadas Múltiples son la Séxtuple y la Óctuple, con contenidos según los países. En el caso de la primera, la Séxtuple, contiene agentes contra el Moquillo o Distemper, el Parvovirus, la Parainfluenza, el Adenovirus II, la Hepatitis Infecciosa (Adeno I) y Leptospira Canina. Esta vacuna se transforma en la Óctuple al agregársele el Coronavirus y la Leptospira icterohaemorrhagiae (bacteria).

Así también, se recomienda la vacunación contra la Bordetella (tos de las perreras) y contra la Giardiasis.

Si adoptaste una mascota adulta, aparte de las desparasitaciones habituales, sólo deberás colocar las vacunas anuales.

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También son susceptibles a contraer enfermedades que les pueden producir serios problemás de salud, con los consiguientes gastos en medicinas y clínicas. Por lo tanto, debemos darles tratamiento de desparasitación y vacunación, al igual que los perros. La desparasitación debe ser a las 2 y 6 semanas de nacido y se repite cada 3 meses. Claro que las enfermedades son diferentes.

Por ejemplo, la Leucemia Felina es una enfermedad vírica felina muy contagiosa y que puede desarrollarse muy rápidamente, porque ataca el sistema inmunológico, por lo que el [email protected] puede morir en sólo semanas. Pero antes de vacunar a la mascota debe hacérsele un examen (ELISA) para saber si está contagiado. Solo debe vacunarse cuando el resultado es negativo.

La Panleucopenia, el calicivirus y rinotraqueitis son enfermedades que atacan a los felinos en su aparato respiratorio.

La Rabia o hidrofobia es más común de lo que parece en los gatos y como éstos tienen contacto con humanos en lo general, es conveniente su prevención con el mismo tipo de vacunas que los perros, la Antirrábica.

INICIAL
Leucemia Felina a los 8 semanas (previo resultado negativo del examen de la leucemia).
Leucemia Felina a las 10 semanas. Triple felina 1a Dosis a los 3 meses de nacido.
Triple felina 2a Dosis 21 días después de la primera.
Triple felina 3a Dosis 21 días después de la anterior.
Antirrábica felina a los 4 meses.

CONTINUIDAD
Antirrábica felina ANUAL.
Leucemia felina ANUAL.
INICIAL
Quíntuple o Séxtuple a los 45 días de edad, más desparasitante. Primer Refuerzo, a los 2 meses, con desparasitante
Segundo Refuerzo, a los 3 meses, con desparasitante
Tercer Refuerzo, a los 4 meses, con desparasitante. Agregar la Primera Dosis de Antirrábica (se refuerza al cumplir el año).
CONTINUIDAD
Quíntuple o Séxtuple en forma ANUAL.
Antirrábica, cada 6 meses o ANUAL, según el producto. Desparasitación cada 3 meses.
Bordetella ANUAL.

ENFERMEDADES PREVENIBLES CON VACUNACIÓN

MOQUILLO (DISTEMPER)

Produce problemas oculares, digestivos y respiratorios (conjuntivitis, estornudos, tos y disnea). Puede producir vómitos y diarreas agudos. En algunos animales puede observarse problemas neurológicos a pesar de haber controlado la infección, llegando a producirse secuelas nerviosas en el animal adulto (tics). Puede ser mortal si no se trata a tiempo y de manera adecuada.

PARVOVIRUS

Afecta de forma aguda y grave a perros entre 45 y 90 días de edad. Produce diarreas con sangre y vómitos constantes.
Algunas razas como Rottweiler, Doberman y nórdicas, son más sensibles a padecer esta enfermedad. Puede llegar a ser mortal si no se trata adecuadamente.

HEPATITIS VIRAL CANINA

Produce vómitos, diarreas, dolor abdominal, y algunas veces, ictericia (mucosas amarillentas). Forma parte del complejo denominado “tos de las perreras”.

LEPTOSPIROSIS

Es una enfermedad bacteriana. Produce trastornos renales y hepáticos, aunque a veces se observan signos digestivos (vómitos o diarreas. La transmisión se produce por contacto con la orina de otros animales infectados.  Es una enfermedad “zoonótica” muy grave.

RABIA (HIDROFOBIA)

En una enfermedad muy peligrosa, y con resultado de muerte para la mascota y para los seres humanos que se contagian y que no son oportunamente tratados. Afecta a todos los mamíferos y está presente en zonas rurales y urbanas. La transmiten otras mascotas y otros animales como los murciélagos y las ardillas (EE.UU.). En importante saber que la Rabia es una enfermedad Zoonótica lo que significa que los perros o gatos contagiados pueden transmitirla a los seres humanos.

BORDETELLA BRONQUISÉPTICA /PARAINFLUENZA
La primera es una bacteria y la segunda un virus. Producen síntomas respiratorios, la mayoría de las veces autolimitantes. Junto con el virus del Moquillo y el Adenovirus (virus de la Hepatitis) forman parte del complejo respiratorio llamado comúnmente “tos de las perreras” Es una enfermedad muy contagiosa. Se recomienda la vacunación especialmente a perros que pasan largos períodos en perreras, residencias y concursos caninos, clases de adiestramiento y estéticas caninas.

GIARDIASIS

Es una enfermedad intestinal, ocasionada por un parásito (protozoo) denominado Giardia Lamblia y que afecta tanto a los humanos como a los animales. Su trasmisión es en uno u otro sentido.

LEUCEMIA FELINA

Es una enfermedad muy contagiosa, provocada por un microorganismo, el virus de la Leucemia Felina ViLeF, un retrovirus. Es un cáncer que afecta a los leucocitos –glóbulos blancos presentes en la sangre y la médula ósea, que se encargan de la defensa del organismo contra infecciones y agentes extraños–. Esta enfermedad hace que el sistema inmune comience a fallar, dejando a nuestro [email protected] totalmente indefenso ante cualquier infección.
Se contagia a partir de secreciones nasales, orina, sangre, materia fecal, leche y lágrimas entre un gato enfermo y uno sano.

VIH O SIDA FELINO

Es de la misma familia del virus de la Leucemia Felina, pero con una diferencia: el VIF no es un retrovirus, sino un lentivirus. Causa un tipo de enfermedad muy parecida a la Leucemia. Los gatos infectados pueden parecer normales durante años, pero de pronto, cuando comienza a mostrar signos de inmunodeficiencia, la capacidad del gato para autoprotegerse contra las infecciones se verá comprometida. En principio, la única forma conocida de contagio es por la mordedura de un animal infectado a otro sano (y en algunos casos de transfusiones sanguíneas).

PANLEUCOPENIA FELINA

Enfermedad vírica altamente contagiosa, con fiebre, inapetencia, vómitos, dolor abdominal, sangre en las heces. El virus se multiplica en el tubo digestivo y en la médula ósea, lo que explica los síntomas. Es sumamente contagioso y se excreta con las heces y cualquier líquido corporal. Es muy resistente en el entorno, donde puede sobrevivir hasta un año. La infección puede originarse por contacto directo con las heces de un gato infectado, o por contagio indirecto a partir de un entorno u objeto contaminados, como la cama del animal, los platos de comida o incluso un cuidador de un gato infectado. La infección se produce cuando se ingiere el virus. Se previene con vacuna Triple ANUAL.

RINOTRAQUEITIS INFECCIOSA FELINA (GRIPE FELINA) Enfermedad respiratoria muy contagiosa que a veces produce la muerte o, en otros casos, deja secuelas permanentes. La mayor parte de los casos están provocados por uno de los dos virus de la rinotraqueitis felina: herpesvirus felino o calcivirus felino. Produce estornudos, rinitis, conjuntivitis, blefarospasmo (cierre de párpados) y secreción ocular. Se previene con vacuna incluida en la Triple ANUAL junto al Calicivirus y la Leucopenia.

El virus se propaga con gran facilidad mediante gotitas que el gato produce al estornudar, así como mediante las lágrimas y la mucosidad de la nariz. La mayoría de los gatos que sobreviven a la enfermedad se convierten en portadores y propagan el virus.

CALCIVIRUS FELINO. Enfermedad caracterizada por signos respiratorios superiores, úlceras orales y en ocasiones neumonía. Puede causar secreciones nasales y oculares, leves y serosas. Su prevención está incluida en la vacuna Triple ANUAL

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